Daniel permite a los colegios gobernar el uso de la IA dentro y fuera del aula, alineada con el proyecto educativo e ideario del centro, con métricas y trazabilidad compartidas.
La IA ya está en el bolsillo de cada estudiante, en cada navegador y embebida en cientos de aplicaciones. En colegios e institutos los alumnos usan herramientas genéricas como ChatGPT, Gemini, Claude o Copilot. ¿Cómo ayudarles desarrollar sus habilidades digitales en entornos IA que garanticen el control por el centro y la visibilidad a profesores y familias?
El alumnado usa IA sin reglas del centro: límites, etapas, materias y criterios comunes.
Equipos docentes y familias no disponen de trazabilidad ni métricas compartidas para acompañar bien.
Las herramientas genéricas no están diseñadas para aprendizaje: fomentan atajos y no se alinean con el proyecto educativo.
Daniel no impone una forma de enseñar. El centro define el marco: políticas, estilos de acompañamiento y fuentes institucionales para que la IA refuerce su identidad educativa.
La IA puede apoyarse en documentos institucionales: normas, currículo, materiales, planes, protocolos y comunicaciones del centro.
Modos de uso y límites por etapa y perfil para promover aprendizaje activo, criterio propio y responsabilidad del estudiante.
Políticas del centro, control por rol y trazabilidad para reducir exposición y uso inadecuado.
Un estándar común de IA para todo el centro: etapas, aulas, materias y comunicación.
Transparencia para familias y profesorado: todos ven la misma información y evolución.
Una plataforma gobernada por el centro que conecta a estudiantes, equipos docentes, equipos directivos y familias.
El centro define políticas de uso, límites por etapa y reglas pedagógicas (qué se permite, cuándo y cómo).
La IA se apoya en materiales y documentos institucionales para responder alineada con el proyecto educativo.
Estudiante, docente, equipo directivo y familia ven la misma información: uso, patrones y evolución.
Chat de aprendizaje activo: guía, preguntas, práctica y feedback. Historial y hábitos de uso visibles.
Visibilidad por grupo/clase: patrones de uso, señales de dependencia y métricas por estudiante para acompañamiento.
Panel de gobierno: políticas, permisos por rol, auditoría, indicadores por etapa y estado de integraciones.
Resumen y acompañamiento: hábitos, autonomía y uso responsable, alineado con el marco del centro.
Infraestructura diseñada para entornos institucionales: control, trazabilidad y responsabilidad.
Principios de minimización y control institucional. Enfoque RGPD y hosting en la UE.
Registro de interacciones y cambios de políticas para evidencias, seguimiento y mejora continua.
Google Workspace y Microsoft 365. Acceso institucional sin contraseñas adicionales.
Con gobernanza institucional: políticas del centro, control por rol, trazabilidad, auditoría y transparencia hacia familias y equipos docentes.
Daniel está diseñado para colegios: el centro gobierna el uso, define límites pedagógicos y alinea la IA con su proyecto educativo e ideario.
Con políticas aplicables también en casa y métricas compartidas para que familias y docentes acompañen con la misma información.
Sí: el centro define políticas, estilos de acompañamiento y fuentes institucionales para que la IA actúe dentro de su marco pedagógico y su ideario.
Únete a los colegios que ya confían en Daniel para una educación con IA transparente, alineada con su proyecto educativo y gobernada por el centro.
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